Sunday, November 19, 2017

Tres gemas ocultas y muy poco conocidas de Jerusalén - Noam Chen - Times of Israel





Recientemente me asocié con el guía turístico local Jacob Bildner, un experto en recorridos por la ciudad, y juntos nos embarcamos en una misión especial para descubrir el mundo oculto de Jerusalén. Jacob fue fundamental para ayudarme a descubrir algunos de los secretos más fascinantes de la ciudad, desde lugares que no son accesibles para el público hasta lugares que están literalmente ocultos a la vista. La relación que ha establecido con las comunidades conectadas con cada uno de esos lugares fue inestimable para garantizar el acceso privado a muchas de las personas que visitamos.

Explorar estos sitios fue un viaje al pasado alucinante e inolvidable, revelando aún más capas ocultas de la ciudad santa.

He reunido tres de estas gemas escondidas para mostrarles un aspecto de Jerusalén que quizás no hayan visto jamás:

El Kishle


Un camino poco transitado. El camino que conduce de la Torre de David al Kishle


Antiguo complejo militar y prisión del Kishle

El Kishle se estableció en 1834 para servir como un complejo militar. Durante el Mandato Británico en la Tierra de Israel, fue utilizado como una estación de policía y prisión donde los miembros clandestinos judíos fueron encarcelados. Algunos prisioneros dejaron su marca en las paredes, incluido el emblema del Irgun (La Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel), que se puede ver cerca de la entrada.

Los arqueólogos que excavaron el sitio han descubierto hallazgos de casi todos los períodos de la historia de Jerusalén, desde las fortificaciones del rey Ezequías durante el período del Primer Templo hasta los restos del Palacio de Herodes, que se extendía hasta el Monte Sión.

El Kishle se abrió al público en noviembre de 2015 y ahora forma parte del Museo de la Torre de David. Solo se puede acceder con visitas organizadas.


La Casa Siebenberg




Impresionante contraste entre lo nuevo, arriba, y el mundo antiguo, unos metros más abajo en la Casa Siebenberg

La Casa Siebenberg es uno de los tesoros ocultos más intrigantes de Jerusalén.

Todo comenzó cuando Theo Siebenberg, un judío europeo que logró huir de Europa durante la Segunda Guerra Mundial y llegar a los Estados Unidos, se mudó en 1970 a Jerusalén y compró una casa en el corazón del barrio judío.

Rodeado de historia por todas partes, estaba ansioso por descubrir la antigua herencia judía en la ciudad santa. Él comenzó por excavar debajo de su propia casa.

Sus años de excavaciones revelaron una línea de tiempo de unos 3.000 años de historia judía en Jerusalén, todo escondido bajo una sola casa. Algunos de los sorprendentes hallazgos incluyen bóvedas funerarias del período del Primer Templo, un acueducto y mikves (baños rituales) del período del Segundo Templo, con artefactos increíblemente conservados y mucho más.

En una de las antiguas murallas, incluso se puede ver carbón negro que los arqueólogos han confirmado es un remanente de la destrucción de Jerusalén por los romanos en el año 70 d.C.

Después de las excavaciones, Theo decidió convertir su casa en un museo que se inauguró en 1987. El primer piso de la casa está renovado y es moderno, pero al bajar las escaleras literalmente retrocedes en el tiempo hacia un mundo completamente diferente.

La Casa Siebenberg actualmente está cerrada al público en general.


La tumba de Jason




Tumba funeraria excavada en la roca del período del Segundo Templo, la Tumba de Jason, en agudo contraste con los modernos edificios a su alrededor

La tumba de Jason es una antigua tumba excavada en la roca que data del período del Segundo Templo. Jason fue un sumo sacerdote durante el siglo II a.C., tal como se describe en el Segundo Libro de los Macabeos. Su nombre aparece en las inscripciones talladas en las paredes de la estructura.

La tumba, ubicada en el corazón del barrio de Rehavia, fue descubierta en 1956 cuando se estaba construyendo un nuevo edificio residencial. Más tarde se decidió conservar la antigua tumba y no continuar con el proyecto de construcción. La tumba ahora se encuentra situada entre los edificios nuevos y modernos del barrio de Rehavia, por lo que es una maravilla verdaderamente oculta. El contraste entre el vecindario y esta antigua tumba es fascinante, y es un verdadero testimonio de que la historia está en todas partes en Jerusalén.

Labels: , ,

Un presidente de una sinagoga busca ayuda para descodificar un amuleto hebreo que fue depositado en su sinagoga - TheJC



Una de mis posesiones más misteriosas es el amuleto que se muestra arriba, arrojado anónimamente en el shul junto con los viejos libros desactualizados al desván de Booba, y que nadie volverá a leer nunca más.

De una edad desconocida y en un marco negro, obviamente colgó alguna vez en la pared de alguien para alejar el "yetzer hara", la inclinación hacia el mal. ¿De qué se trata? Bueno, ¿cómo está su hebreo?

Comencemos con el elenco de personajes.

Ángeles: Gavriel, Michael, Uriel, Shmuriel, Rafael y Azriel. Luego dos ríos: Pishon y Gihon, o Tigris y Euphrates.

Varias oraciones se encuentran dentro del Magen David y alrededor del borde. La mayor parte ha sido traducida por mi propio rabino, Paul Freedman de la Sinagoga de la Reforma Radlett y mi rabino favorito de la Sinagoga Unida, Meir Salasnik, recientemente jubilado como rabino de la sinagoga Bushey. La larga oración alrededor de los bordes, comienza arriba a la derecha con el Vayomer Moshe, y dice: "Y Moisés le dijo a Aarón, coge la olla y ponla sobre el fuego del altar, y pon el incienso; Ve rápidamente hacia la comunidad y haz la expiación por ellos; y toma el incienso y haz expiación por el pueblo. Y detenido entre los muertos y los vivos, deten la plaga.  Y Aarón volvió con Moisés a la tienda de la reunión y la peste fue levantada. Dios atendió la suplica y la plaga cesó de entre los hijos de Israel".

Otras secciones hablan de "proteger al Maestro de la casa y a su hogar".  La pequeña escritura en la parte inferior dentro de los bordes dice: "Adar 5665 [sobre 1905], prohibido invadir los bordes durante cinco años". Las palabras Hasanat g'vul son un término bíblico para la competencia desleal. ¿Competencia por y contra quién? ¿Dónde? ¿Aquí o en el der heim? Un misterio perdurable.

El mayor rompecabezas que queda es el conjunto de letras hebreas en los pequeños cuadrados en el centro del Magen David. Todavía se tienen que explicar completamente. ¿Un acróstico? ¿Un codigo? ¿Una muestra de arcana gematria? ¿Referencias bíblicas?

Cómo me gustaría saber cómo, dónde y por qué se originó este antiguo y único objeto. Mientras tanto, cuelga en la pared opuesta al PC, para proteger mi respaldo del yetzer hara .

Labels:

Gran artículo sobre la hipocresía de la judería americana: Los judíos estadounidenses y el derecho de Israel a ser escuchado - Evelyn Gordon



La creciente división entre los judíos israelíes y los judíos estadounidenses fue un tema importante de conversación en la reunión anual de las Federaciones Judías de América del Norte de esta semana. También fue el tema de un largo artículo en el Haaretz, "Divorciando a la Diáspora: Cómo Netanyahu está finalmente descartando a los judíos estadounidenses", donde se culpaba en gran medida al gobierno israelí. Entre otras cosas, citaba al ex embajador de Estados Unidos en Israel, Daniel Shapiro, al referirse a la mayoría de los judíos estadounidenses que se identifican como no ortodoxos y políticamente progresistas y liberales. "Existe la idea que tiene cierta vigencia en ciertos círculos alrededor del gobierno israelí que dice, 'Sabes qué, podemos descartar a ese segmento de la judería estadounidense porque en un par de generaciones sus hijos o nietos se asimilarán'".

Estoy de acuerdo en que la idea de descartar a ese segmento de la judería estadounidense tiene cierta vigencia en Israel. Pero en la mayoría de los casos, se debe menos a las fantasías sobre una posible desaparición de esos judíos liberales que a la creencia de que Israel tendrá finalmente que prescindir de su colaboración, lo quiera o no, porque ya no se puede depender de los judíos progresistas y liberales, ni siquiera para el más mínimo nivel de apoyo. Y con esto no me refiero al apoyo a una política israelí específica, sino a algo mucho más básico: el derecho de Israel a ser escuchado por audiencias tanto judías como no judías.

Nada ilustra mejor esto que las recientes decisiones tomadas por dos campus de Hillel para impedir que los principales portavoces de Israel se dirijan a los estudiantes judíos. En Princeton, fue la vicecanciller de Israel, Tzipi Hotovely, y en Stanford, un grupo de veteranos árabes israelíes de las Fuerzas de Defensa de Israel. Puedo entender a Hillel negándose a recibir a portavoces de las franjas más radicales. Pero ¿cómo se supone que los estudiantes judíos deben aprender algo acerca de Israel si el campus de Hillel ni siquiera les deja escuchar a los representantes de dos de las instituciones más importantes del país: su gobierno electo y su ejército?

En ambos casos, posteriormente desde Hillel se calificó a sus propias decisiones como un "error", muy probablemente bajo la presión de Hillel International, cuyo CEO, Eric Fingerhut, fue el autor principal de la disculpa de Princeton Hillel. Pero eso no cambia el hecho de que en dos destacadas universidades en lados opuestos del país, los directores de Hillel, ambos rabinos no ortodoxos, inicialmente pensaron que cancelar los discursos previstos en respuesta a las objeciones de los estudiantes progresistas era una decisión razonable.

Julie Roth, de Hillel Princeton, pensó que era completamente razonable negarles a sus estudiantes la oportunidad de escuchar a un representante oficial del gobierno israelí que trataba de explicar las políticas del gobierno. Y Jessica Kirschner, de Hillel Stanford, respaldada increíblemente por la asociación "pro israelí" de la universidad, pensó que era completamente razonable negarles a sus alumnos la oportunidad de escuchar a unos israelíes no judíos que no estaban de acuerdo con que Israel fuera un estado de apartheid.

Obviamente, rabinosy líderes laicos judíos estadounidenses tienen todo el derecho a estar en desacuerdo con las políticas israelíes. Pero, ¿cómo es posible cualquier relación si una de las partes ni siquiera permite que la otra sea escuchada?  Mordazas y boicots a Israel pueden preverse de sus enemigos, pero no necesitan a los judíos estadounidenses para eso.

Entonces, si Israel ni siquiera puede confiar en una parte importante de los judíos estadounidenses para permitir que los estudiantes interesados ​​conozcan las opiniones predominantes en Israel, entonces ¿quién está contribuyendo verdaderamente a la relación Israel-Diáspora? ¿Y por qué, bajo estas circunstancias, debería Israel tener algún interés en acomodar sus preocupaciones sobre, por ejemplo, arreglos para la oración en el Muro Occidental?

Además, consideren quién intervino para permitir que los discursos de Princeton y Stanford tuvieran lugar según lo planeado: el movimiento ortodoxo Chabad, el cual, en ambos campus, se ofreció como voluntario para ser el anfitrión de los oradores en muy breve tiempo. Si los grupos ortodoxos son los únicos en los Estados Unidos en estos momentos dispuestos a proporcionar un lugar para los israelíes no adeptos de la ortodoxia progresista y liberal, ¿por qué Israel no le daría más peso a los puntos de vista ortodoxos que a los no ortodoxos?

Tampoco este problema se limita a los campus universitarios. El ejemplo más sobresaliente, y que vale la pena volver revisar precisamente porque ambas partes lo consideran un punto de inflexión en la relación, fue la disputa sobre el acuerdo nuclear iraní.

Dado el casi total consenso israelí de que el acuerdo era peligroso (a pesar de los profundos desacuerdos sobre la mejor forma de oponerse), muchos israelíes se sintieron no menos traicionados por el apoyo judío estadounidense al acuerdo con Irán, que esos mismos judíos estadounidenses cuando Israel paralizó el acuerdo sobre el Muro Occidental dos años después. Como dijo el ex embajador de Israel en los Estados Unidos, Michael Oren: "Fuimos hacia los judíos estadounidenses y les dijimos que el acuerdo con Irán ponía en peligro a 6 millones de judíos de Israel, y que no era un asunto político estadounidense sino una cuestión de existencia judía... Y no necesito decirles lo que sucedió después". De hecho, en ausencia de esa sensación de traición, sospecho que el primer ministro Benjamin Netanyahu podría haber estado más dispuesto a rechazar la presión ultraortodoxa sobre el Muro Occidental.

Pero los desacuerdos políticos se pueden aceptar, incluso en cuestiones de importancia existencial. Lo que encuentro mucho más perturbador fue la reacción de los judíos estadounidenses liberales y progresistas a los esfuerzos de Netanyahu de presionar en contra del acuerdo, que la periodista del Haaretz Judy Maltz describió con precisión de la siguiente manera: "Considerando que el 70% de los judíos estadounidenses votaron por Barack Obama, los esfuerzos de Netanyahu de liderara una rebelión contra él fueron vistos por muchos dentro de la comunidad judía estadounidense como inconcebibles".

De hecho, muchos prominentes judíos estadounidenses se opusieron vociferantemente al discurso de Netanyahu ante el Congreso en contra del acuerdo, utilizando términos como " humillados" y "enojados" para describir sus sentimientos. Sin embargo, no escuché ni una palabra de esas mismas figuras prominentes en contra de los actuales esfuerzos de los líderes europeos para presionar al Congreso para que desafie al presidente Trump y preserve el acuerdo.

En resumen, muchos judíos liberales estadounidenses no solo se opusieron a la política del gobierno israelí, incluso se opusieron a los esfuerzos del gobierno israelí para abogar públicamente por sus políticas preferidas. Efectivamente, declararon que "Israel no tenía derecho a hacer oír sus opiniones en los Estados Unidos si al hacerlo les molestaba".

Muchos judíos liberales y progresistas siguen siendo incondicionales de Israel. Sin embargo, las filas de los Roths y Kirschner parecen estar creciendo cada año dentro de la comunidad judía progresista. Y aunque Israel y la Diáspora judía pueden sobrevivir a los desacuerdos políticos, si los judíos liberales estadounidenses ni siquiera están dispuestos a escuchar lo que piensan los judíos israelíes, y encima proporcionan una plataforma para que otros no les escuchen, la relación habrá terminado. Sigo pensando que eso sería una tragedia. Pero no se puede tener una relación con personas que ni siquiera reconocen tu derecho a hablar, incluso si esas personas son de la familia.

Labels: ,

Por qué cada vez más mujeres religiosas quieren servir en el ejército israelí - Ruth Eglash - Washington Post



A las pocas semanas de comenzar su servicio militar, muchas mujeres israelíes se dirigen a un sastre para que les cambien sus uniformes de gran tamaño para hacerlos más ajustados o más a la moda.

Pero un grupo de mujeres soldados opta por pantalones holgados o una falda modesta hasta la rodilla. Son reclutas religiosas observantes, y aunque son elegibles para una exención basada en la fe, su número es cada vez mayor.

Todos los israelíes son reclutados en el ejército a los 18 años con algunas excepciones. Los árabes israelíes, tanto hombres como mujeres, no están obligados a servir, y lo mismo se aplica a los ultraortodoxos. Las mujeres jóvenes y observantes de la religión, conocidas en Israel como ortodoxas modernas, tradicionalmente han optado por inscribirse en el servicio nacional, ya sea para ser voluntarias en las escuelas o en la comunidad durante uno o dos años, en lugar de las fuerzas armadas.

Pero eso está cambiando.

Desde el 2010, las Fuerzas de Defensa de Israel ha registrado un aumento en el número de mujeres religiosas que quieren servir. Estas cifras casi se han triplicado, de 935 en 2010 a 2.499 el año pasado, un desarrollo bienvenido para un ejército cuyos esfuerzos recientes para reclutar a hombres ultraortodoxos no ha tenido un gran éxito.

El ejército israelí se ha vuelto más flexible a la hora de dar cabida a las mujeres ortodoxas modernas, que cada vez más eligen servir en el ejército debido al sentido del deber de defender a Israel.

Pero el camino hacia una vida modesta y observante de los militares no es fácil. Dentro de la comunidad moderna-ortodoxa, muchos desaprueban a las mujeres que quieren servir, incluso cuando los hombres son alentados a que se unan a las unidades más competitivas.

Si las mujeres logran superar la presión dentro de su familia o comunidad, todavía enfrentan el desafío de practicar su fe mientras sirven en un ejército secular.

"Yo era la única persona en mi unidad que observaba el sabbat, y no tenía lugar para encender mis velas", informa Netta Asner, quien inmigró a Israel desde los Estados Unidos con su familia cuando tenía 8 años.

Para ella la parte más difícil de su servicio militar era cumplir con sus deberes un viernes por la noche o un sábado, las 24 horas en las que los judíos religiosos observan el sabbat y deben abstenerse de escribir, usar aparatos electrónicos o hacer cualquier cosa que pueda constituir un trabajo.

"La primera vez en mi vida que levanté el teléfono un sábado, tuve que cambiar algo en mi cerebro", nos cuenta Asner, quien estuvo en la unidad del portavoz militar desde 2014 hasta 2016. "Fue una sensación muy extraña".

Ella también optó por usar una falda.

"Hubo ciertas personas en mi vecindario que no aprobaron que yo eligiera servir en el ejercito, pero mi familia inmediata me apoyó", comenta Asner. Ella afirma que su experiencia ha inspirado a sus dos hermanas menores a inscribirse.

Sin embargo, no todas las historias de las mujeres ortodoxas son tan sencillas.

En la ciudad de Safed, el Gran Rabino Shmuel Eliyahu se ha pronunciado en contra de permitir que las mujeres sirvan en ciertas unidades de combate, y es especialmente crítico acerca del reclutamiento de mujeres religiosas. "Podrían corromperse", dice.

"La creencia de que los hombres y las mujeres son iguales es popular, pero no precisa. La belleza del mundo es que precisamente hay diferentes tipos de personas, con diferentes puntos de vista, diferentes activos y diferentes fortalezas. Si unimos a hombres y mujeres en la misma operación, hace que el mundo no sea saludable. Y es imposible que las mujeres ortodoxas permanezcan religiosas y modestas mientras estén en el ejército".

Bat Tzion Michlashvili, de veintiún años, no está de acuerdo. Ella es una de las pocas mujeres religiosas que sirven en una unidad de combate de género mixto.

"En todo el mundo, las personas se han dado cuenta de que, hagan lo que hagan los hombres, las mujeres también pueden hacerlo", dice Michlashvili. "No veo por qué debería dejar de hacer lo que amo: los deportes y el ejercicio".

En cuanto a comprometer sus creencias religiosas, Michlashvili afirma que, en todo caso, las fuerzas armadas la han hecho sentirse más cerca de su judaísmo: "Si antes pensaba que era importante defender las fronteras de Israel, ahora estoy haciendo las cosas que aprendí en la Toráh, y veo mi trabajo como incluso más importante".

Las mujeres representan aproximadamente un tercio de las fuerzas armadas de Israel, en comparación con alrededor del 14% en las fuerzas armadas de los EEUU. Deben cumplir dos años, mientras que el requisito para los hombres es de 32 meses. Desde la década de 1990, a las mujeres se les ha permitido asumir roles de combate, y la IDF dice que hoy en día, alrededor del 90% de todas las funciones militares están abiertas a las mujeres. Hay tres unidades de combate mixtas.

La general Sharon Nir, asesora en cuestiones de género del jefe de personal del IDF, nos dice que si bien en el pasado podría haber sido difícil para las mujeres ortodoxas sentirse cómodas en el uso del uniforme, las fuerzas armadas se han vuelto más complacientes.

"Estas mujeres se han dado cuenta de que el ejército es un componente muy importante de sentirse parte de la sociedad israelí, y quieren contribuir al estado", dice Nir. "Son sionistas religiosas, sus hermanos han servido y sirven, y ahora ellas también quieren servir".

En septiembre, la unidad de informática y comunicaciones del ejército lanzó un curso para mujeres ortodoxas. Las 23 mujeres que se inscribieron pasarán 18 meses estudiando ordenadores, ingeniería y guerra cibernética y otros 18 meses en servicio activo.

"Necesitamos personas en estas unidades", dice el mayor Hagit Kalef, quien dirige el programa. "Las futuras guerras no se pelearán en el campo de batalla sino a través de la tecnología. El cerebro es más importante".

Un número creciente de líderes religiosos ha expresado su apoyo a las mujeres religiosas que quieren servir en el ejército.

"Mientras que Israel todavía tiene enemigos a su alrededor, es deber de todas las personas, sin importar si son hombres o mujeres, judíos o no judíos, servir al país", dice el rabino Binyamin Lau, un rabino moderno ortodoxo en Jerusalén.

"Todas las razones dadas para qué las mujeres no debieran servir no tienen nada que ver con la religión. Están basados ​​en principios o en política", dijo. "Necesitamos apoyar a estas chicas y al mismo tiempo ayudarlas a seguir siendo religiosas".

Labels: ,

Desafiando a los difusores de mentiras anti-Israel - Peter Berkowitz -



La cobertura de los medios de comunicación y los estudios académicos acerca de Israel de manera rutinaria traicionan la integridad intelectual que debería gobernar a ambos. Israel ha pagado un alto precio; los palestinos quizás incluso más.

Sería difícil cuantificar con precisión el daño infligido por las omisiones, distorsiones y acusaciones que rutinariamente desfiguran las representaciones de Israel. Aún así, el flujo constante de propaganda maliciosa que se presenta como noticias y estudios académicos envenenan el debate sobre este choque complejo y trágico entre dos pueblos. Las frecuentes caracterizaciones de Israel como un monstruo moral y político - un estado supuestamente culpable de colonialismo, apartheid y todo tipo de crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluyendo la transferencia forzosa de población, la limpieza étnica y el genocidio - refuerzan las expectativas palestinas de que sus demandas en algún momento se cumplirán de inmediato y en su totalidad, mientras refuerzan las sospechas israelíes de que no pueden obtener una audiencia imparcial ante el tribunal de la opinión pública, y que no podrán tener un trato justo bajo los auspicios de la comunidad internacional.

Enfatizar los méritos de una de las partes y los defectos de la otra es humano, y los informes partidistas son una vieja historia. La nueva historia es que en beneficio, en su mayor parte, de unos objetivos políticos progresistas, los periodistas y los académicos occidentales han incumplido sus obligaciones profesionales con el fin de erigir un edificio de falsedades sobre Israel.

Para catalogar las falsedades, exponer a sus autores y dejar las cosas claras se requiere de una investigación prodigiosa y de documentación concienzuda, además de una comprensión de las realidades políticas contemporáneas y de una comprensión sinóptica e históricamente informada del gran conflicto árabe-israelí. Con la publicación en 2014 en hebreo de "Tasiyat Hashkarim" , que rápidamente se convirtió en un bestseller en Israel, el periodista Ben-Dror Yemini estableció que él era el hombre indicado para dicha tarea. Su "Industry of Lies: Media, Academia, and the Israeli-Arab Conflict", que acaba de aparecer en una traducción al inglés y al francés del hebreo, resultará indispensable para los políticos y responsables políticos, periodistas y profesores, y miembros del público en general que creen que la historia del Oriente Medio es inseparable del avance de la causa de la paz.

Yemini, con quien he tenido el placer de hablar sobre la política israelí durante varios años, es columnista del Yediot Aharonot, el segundo periódico israelí más leído. Abogado de formación, también se desempeñó como editor de la página de opinión en Maariv, otro diario líder. Se le considera próximo a un pequeño núcleo eminente de intelectuales públicos de centro izquierda, incluidos los profesores Shlomo Avineri, Ruth Gavison, Yossi Shain, Gadi Taub y Alexander Yakobson, a quienes la izquierda confunde a menudo con unos conservadores porque son orgullosos sionistas.

A diferencia de la derecha israelí, generalmente se han opuesto a la política de asentamientos del país en Cisjordania, y en la actualidad, en su mayoría, se oponen a construir fuera de los grandes bloques de asentamientos, esas ciudades medianas que casi todos esperan que permanezcan bajo el control de Israel. No dudan en criticar al gobierno cuando se aparta de los principios liberales y democráticos en los que se estableció el país, al tiempo que insisten en que Israel fue fundado adecuadamente, algo que también debe seguir siendo, como el estado nación del pueblo judío. Desde la erupción de la Segunda Intifada en 2001 - siguiendo al rotundo rechazo del presidente palestino Yasser Arafat a la propuesta de paz Camp David 2000 del primer ministro israelí Ehud Barak - Yemini y aquellos de sensibilidad semejante han resaltado los principales obstáculos para la paz que plantea la intransigencia de la Autoridad Palestina, la incitación que fomenta contra Israel y el yihadismo sunita y chiita que impregna el duro e inestable barrio en el que vive Israel.

El libro de Yemini aborda estos obstáculos, pero se centra en otro formidable impedimento para aliviar el conflicto: la multitud de mentiras - informes imprecisos, interpretaciones debatibles, errores ocasionales y lapsos de juicio, pero sobre todo falsedades demostrables - cuyo propósito es deslegitimar a Israel y ensuciarlo. Las mentiras, argumenta, toman varias formas.

- "Las mentira insidiosas", construidas a partir de medias verdades e información reprimida. Por ejemplo, en el 2010 y escribiendo en el New York Review of Books, el periodista Peter Beinart afirmó que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu "rechazaba la idea de un estado palestino". Beinart citó un libro de Netanyahu publicado en 1993, una época en la que esa idea también era rechazada por la mayoría de la izquierda israelí, incluido el entonces Primer Ministro Yitzhak Rabin, al tiempo que omitía mencionar el innovador discurso de Netanyahu de 2009 en Bar-Ilan, por el cual se convirtió en el primer primer ministro israelí, de derecha o de izquierda, en respaldar un estado palestino.

- Las "mentiras de la proporción", donde se adjuntan términos que denotan un mal absoluto, como el "apartheid", a formas comunes de discriminación que pueden y deben corregirse dentro del sistema. Tal es el caso con la condición de los ciudadanos árabes de Israel, quienes aunque gozan de plenos derechos civiles y políticos, se enfrentan sin embargo a una discriminación remediable similar, y en muchos casos menos grave, a la que sufren otras minorías étnicas en los países europeos. Las mentiras de la proporción también incluyen condenas salvajes en desacuerdo con las transgresiones. En 2013, observa Yemini, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU "adoptó 25 resoluciones, cuatro para todos los demás países del mundo y 21 contra Israel".

- Las "mentiras basadas en historias reales", mediante las cuales se presenta o difunde una declaración inflamatoria o una acción violenta como si fuera totalmente representativa de la sociedad israelí en general. Es muy común que los periodistas y académicos se detengan en locuaces declaraciones de ciertas figuras marginales en Israel, mientras ignoran el tejido pluralista del país. Yemini llama con razón la atención sobre las versiones israelíes de populares programas de televisión en los que el público vota para determinar quién es el ganador. Entre 2013 y 2015, los israelíes eligieron como campeones a un árabe israelí en "Master Chef", otro árabe israelí en "The Voice", a una mujer judía etíope en "Gran Hermano" y a un trabajador extranjero filipino en "The X-Factor".

- Las "mentiras académicas", que son obra de profesores que explotan sus posiciones universitarias y su autoridad académica. Yemini cita al profesor Ilan Pappé, un notorio inventor de supuestos crímenes israelíes que, en un libro del 2004, demostró descaradamente su desprecio por el registro histórico: "Mi prejuicio es evidente, a pesar del deseo de mis colegas historiadores de que me apegue a los hechos y a la 'verdad' cuando reconstruyo realidades pasadas. Considero que cualquier construcción de este tipo es vanidosa y presuntuosa".

- Luego está la "gran mentira", esa que distorsiona la realidad de forma tan grotesca que la gente normal supone que nadie tendría el descaro de formularla si no fuera verdad. "La versión contemporánea de la Gran Mentira convierte a Israel, un país que perjudica a los civiles inocentes en mucho menor grado que en cualquier otro conflicto mundial de proporciones similares, en un estado que lleva a cabo un genocidio", escribe Yemini. "Mientras tanto, los terroristas y los miembros de Hamas, que anuncian públicamente sus intenciones de exterminar a los judíos, se convierten en 'luchadores por la libertad' para esos críticos".

En un capítulo especialmente revelador, Yemini explora el bienestar social y económico de Cisjordania y de los palestinos de Gaza. "El control de Israel", escribe Yemini, "no se interpuso en el camino hacua la prosperidad palestina". Por el contrario, citando una serie de tablas y gráficos que cubren la esperanza de vida, la mortalidad infantil y la educación, demuestra que "con todas las medidas objetivas, la administración israelí de Gaza, que terminó en 2005, y de Cisjordania, que aún continúa, solo aceleraron la tasa de desarrollo en esas áreas - a pesar, y no gracias, a los mejores esfuerzos del movimiento nacional palestino", colocando a los palestinos en una posición mucho más relevante que la gran mayoría de los árabes del Oriente Medio.

Imagínense cuánto podrían estar más cerca los palestinos de gobernarse a sí mismos si nuestros medios progresistas y nuestros profesores adquirieran el hábito de decir la verdad sobre Israel.

Labels:

Cuando las profecías de la fatalidad se estrellan contra las realidades de la demografía - Boaz Haetzni - MIDA



"Hemos alcanzado el tamaño ideal de la población, hemos llenado la tierra, ahora podemos comenzar a limitar la tasa de natalidad y pensar en la calidad de vida y el tipo de país que realmente queremos ser".

Este es el tema del libro "La tierra está llena", escrito por el profesor Alon Tal, quien prevé un oscuro futuro demográfico para Israel.

El "problema demográfico" que ha previsto Alon Tal no tiene que ver con una minoría judía, tal como ha profetizado habitualmente la izquierda israelí, sino todo lo contrario: una alta tasa de natalidad judía israelí que en un período relativamente corto de tiempo podría conducir a una explosión demográfica. Alon Tal espera que para 2050, entre 23 y 36 millones de personas vivirán en Israel. La prevista explosión demográfica proviene del sector judío, todo lo contrario de las tradicionales predicciones calamitosas de la izquierda.

Al hacerlo, Alon Tal destruye el globo del "demonio demográfico" y adopta un típico enfoque al gusto de los derechistas Yoram Ettinger y Yaakov Feitelson. Desde 2005, este equipo ha estado siguiendo los datos demográficos de forma independiente, y su conclusión es que no solo los árabes no serán la mayoría, sino que la demografía judía está ganando y a lo grande.

Con esto se refutan las advertencias de la izquierda de que los judíos se convertirán en una minoría y contradice los intentos de advertencia de un "final de la democracia" como resultado del control judío sobre una mayoría árabe, o al menos de una gran minoría árabe.

Gracias a la desconexión de 2006, los árabes de Gaza no cuentan como palestinos gobernados por Israel. La Autoridad Palestina ha inflado el número de árabes en Judea y Samaria hasta un nivel vergonzoso. Las tasas de natalidad judías están en alza, mientras que las de los árabes a ambos lados de la línea verde se han estado derrumbando.

Los árabes están emigrando desde Judea y Samaria a todas partes del mundo, mientras que cada vez más judíos se mudan a Israel a la luz del incremento del antisemitismo en Occidente. La base de la predicción de Alon Tal son estas tendencias, las cuales proyectan una estable mayoría judía con una tendencia hacia el crecimiento.

Calidad ambiental vs. cantidad

Alon Tal es una persona que ha contribuido mucho al tópico de la calidad del medio ambiente en Israel, pero menos a la cuestión de la cantidad ambiental, ya que es un izquierdista que siempre ha estado dispuesto a renunciar a partes significativas de Israel.

Desde su perspectiva, que ve a un Israel que en un futuro ve como disminuye su territorio, es una conclusión lógica el sentir ansiedad por la explosión demográfica judía, que probablemente sería significativamente mayor dentro del "mini Israel" de las fronteras del 67. Entonces a partir de ahí podemos obtener su recomendación de reducir la tasa de natalidad judía.

Las políticas de la izquierda judía crean una gran paradoja. El enfoque clásico de la izquierda israelí, la cual siempre ha abogado de una manera rutinaria por renunciar al corazón de nuestra tierra para no convertirnos en una minoría, se ha visto pisoteado por la visión del dramático crecimiento judío.

Ahora, esta izquierda sin sentido nos lleva a una situación en la que, como según ella debemos disminuir nuestro territorio, además debemos reducir nuestra tasa de natalidad para evitar el incremento de la población. Sin embargo, si prevé una población judía tan incrementada, ¿por qué, de acuerdo con la teoría de la izquierda, no deberíamos mantener esas áreas, el corazón de nuestra tierra, evitando el "dolor" de ceder la tierra y teniendo un lugar donde albergar esa creciente población judía?

Si el problema demográfico se invierte y nos dirigimos a ser la mayoría y no la minoría, entonces la solución a esta explosión demográfica debe ser geográfica y no demográfica, un población más grande en un territorio mayor, en lugar de una población más pequeña en un territorio reducido.

Alon Tal recomienda llegar a unos 10 millones de personas dentro de unas fronteras que obviamente no incluyen a Judea y Samaria. Esta recomendación sería inevitable en el caso de una devolución de Judea y Samaria y de que el área dentro de la Línea Verde ya estuviera abarrotada, por lo cual al retirarnos de esa tierra no quedaría más remedio que limitar las tasas de natalidad y la aliya a Israel. Al hacerlo, Israel se vería obligado a retirarse del sionismo y esencialmente abandonar los fundamentos de su existencia, que es llevar a los judíos a Israel.

Incluso hoy, el estado estaría arrastrando los pies a la hora de incentivar la aliyá a Israel, a pesar de sus políticas de inmigración. El motivo de la vacilación del gobierno se debería al temor de incrementar los precios de la vivienda consecuencia de un aumento en la demanda que los inmigrantes pueden traer consigo. El aumento en los precios de la vivienda implicaría un problema político para la coalición. En otras palabras, según Alon la coalición ya está pagando un precio político por el crecimiento de la población y el consiguiente aumento de los precios. Como resultado, el futuro del estado se dañaría por las crisis que retrasarían las aliyás.

El conflicto como anécdota

En vista de las predicciones sobre un dramático crecimiento judío, el tema de la "resolución del conflicto" parece mucho menos problemático. La amenaza demográfica para una mayoría judía de parte de los árabes de Judea y Samaria está emergiendo como una situación meramente temporal que se decidirá finalmente a favor de los judíos en función del impulso demográfico.

Un reclamo que defienda la entrega de la tierra solamente porque, en el peor de los casos en un período interino, los árabes no recibirán la residencia o la ciudadanía, no es grave. La privación de los derechos de voto durante un período interino no es draconiana, especialmente cuando los árabes de Judea y Samaria llevan sus vidas en el marco de una autoridad autónoma palestina.

La dimensión demográfica empequeñece todo el debate como una especie de anécdota y donde la realidad simplemente se saltará ese debate. Sin embargo, las auténticas buenas noticias son las posibilidades que se abren ante Israel y ante la nación judía.

Si en 2050 habrá 30 millones de judíos en Israel, entonces podremos aspirar a que haya 50 millones de judíos para fines de siglo y también a trabajar para ello. Un país de 50 millones de habitantes ya es una potencia regional. Hoy, con solamente 8 millones de residentes, Israel ha salido adelante con muchos logros, convirtiéndose en un objeto de admiración y de peregrinación de todo el mundo.

Un poder inevitable

No solo tenemos el lujo de convertirnos en una superpotencia, pero de hecho no tenemos más remedio que convertirnos en una.

Estamos posicionados en el centro de una región salvaje, asesina y violenta, que produce y exporta la mayoría de los problemas sobre la Tierra en la actualidad. Nuestros enemigos se están matando entre sí como si estuvieran viviendo en el  siglo VII d.C., y es que ahora las mujeres (yazidis) se venden en los mercados y las poblaciones son asesinadas indiscriminadamente. El mundo se dirige hacia la inestabilidad derivada del colapso de Medio Oriente.

Los inmigrantes que están inundando Occidente procedentes de nuestra región y de África generan crímenes, terror y destruyen el orden existente. Los países "progresistas" dicen estar tranquilos ante estas oleadas de migrantes. No entienden e incluso son indiferentes al peligro que acecha sobre su cultura. En detrimento de Occidente, también hay una gran reducción de la fecundidad europea, lo que provoca el envejecimiento de unas sociedades que experimentan unas enormes conmociones sociales que inevitablemente conducirán a crisis económicas.

Este no es un mundo estable con unas reglas de juego conocidas y reconocidas, sino un mundo en crisis, un mundo sin Dios, sin adultos responsables, enfrentado a crisis importantes y encaminándose hacia un colapso económico, con guerras internacionales y civiles. En esta era, ay de aquellos que son pequeños y débiles, por lo que el rápido crecimiento de Israel es crítico y vital para su existencia, una carrera contra el tiempo.

En este contexto, los izquierdistas que examinan la realidad demográfica y entienden que estamos en el camino de ser más grandes, llegan a la absurda conclusión de que nuestro objetivo es permanecer pequeños.

Un estado pequeño

Esto es lo que está en el centro del debate interno en Israel. ¿Qué queremos ser? ¿Un pequeño estado de élite o un país que no es dependiente de los demás y reúne a todos los judíos, incluidos aquellos que no encuentran el favor a los ojos de las élites?

El enfoque de Alon Tal nos dice que si somos pequeños en territorio, como resultado seremos pequeños en población, una hoja que sopla al capricho de las tormentas regionales. El motivo para abandonar el territorio ya no es una restricción forzada, sino el deseo de ser pequeños, de concentrarnos en la "calidad". Alon Tal y su campo están condenando a Israel, en el mejor de los casos, a ser un estado pequeño, débil y siempre dependiente.

¿Cuál es la barrera que Israel debe sobrepasar para romper con ese futuro? Dado que el aumento en la población judía es un hecho, ¿dónde vivirán los inmigrantes y las sabras? El corazón de la madre patria judía, Judea y Samara, es la solución judía y sionista natural, necesaria y crítica para comenzar el proceso. Alternativamente, devolver la tierra destruirá cualquier posibilidad de ser grandes.

La mayoría de las áreas de Judea y Samaria están vacías. Si combinamos las poblaciones judía y árabe, solo ocupan el 7% de dicho área, mientras que las áreas de Israel dentro de la Línea Verde, desde Be'er Sheva y al norte, se verán  triplicadas, ya que el 20% está construido. Las áreas de "demanda" de Gush Dan y Jerusalén casi no tienen espacio y los precios son altos en conjunto.

Abrir Judea y Samaria a la construcción ilimitada puede proporcionar una solución a corto y mediano plazo para la demanda en Jerusalén y Gush Dan, ya que el oeste de Samaria no es más que un "Gush Dan oriental". Una acumulación masiva a lo largo de la espina dorsal de las ciudades existentes, junto con la ampliación de las carreteras y la construcción de vías ferroviarias, proporcionará un suministro importante en las áreas de demanda, una solución perfecta para la crisis de la tierra.

Por otro lado, renunciar a Judea y Samaria sentenciará a Israel a ser pequeño de manera irreversible en un futuro cercano. El mundo, que está haciendo todos los esfuerzos posibles por sacar a Israel de Judea y Samaria, no nos permitirá volver allí y nos llevará a un triple desastre: desconectar a los judíos de su corazón y de su identidad, impedir el crecimiento futuro de Israel y empujarnos hacia unas fronteras que no conllevan ninguna lógica. En otras palabras, renunciar a Judea y Samaria no es solo darse por vencido en el pasado, sino en el futuro.

Si no la interrumpimos, no será una leyenda

Aquellos que tengan la intención de tomar el camino de la retirada deberían comenzar a limitar sus tasas de natalidad ahora e informar al pueblo judío para que no emigre a Israel. Esta será una doble capitulación histórica del sionismo, e Israel no sobrevivirá a tal proceso. Debe decidir si emprender un curso de decadencia o en un camino que podría llevarnos a convertirnos en una potencia.

La solución al conflicto es inherente a una visión más amplia que podría alcanzarse si la deseamos, la vemos como un objetivo y donde fomentamos los procesos que conducen a su realización.

En comparación con la visión utópica de Herzl, esta es mucho más fácil. La fundación ya existe y los procesos ya están ocurriendo y avanzando. Parafraseando a Herzl: si no la interrumpimos, no será una leyenda

Labels: , ,

Saturday, November 18, 2017

Hiller traiciona su misión - Daniel Seaman - MIDA



La viceministra de Asuntos Exteriores del Estado de Israel no pudo comparecer ante el Centro Hillel para la Vida Judía de la Universidad de Princeton (CJL).

Piensalo por un momento. Tzipi Hotovely, la viceministra de Asuntos Exteriores del Estado de Israel, un funcionario del gobierno israelí, un representante elegido por la mayoría de los ciudadanos del Estado de Israel en unas elecciones libres y democráticas, no pudo hablar a causa de la principal organización judía en los campus de los Estados Unidos.

Si no están indignados, no están prestando atención. Es más que una desgracia. Es despreciable

Que la principal organización judía en los campus, donde la propia legitimidad del derecho judío a la autodeterminación y la nacionalidad está siendo atacada, considere cuestionar la presencia de un representante electo israelí resulta absolutamente traicionero. Tiene que haber algo más que emitir una disculpa.

Pero que solamente se disculpe, y este bochorno se deje de lado con una disculpa lamentable resulta asombroso. Hillel ha cruzado una línea y ha traicionado a los ciudadanos del Estado de Israel.

El CJL de la Universidad de Princeton retiró su decisión de recibir a la viceministra Tzipi Hotovely a raíz de las objeciones de la Alianza de Progresistas Judíos (AJP). En una carta que detalla sus objeciones, éste grupo marginal radical afirmaba que "el trabajo de Hotovely causa un daño irreparable a las perspectivas de una solución pacífica al conflicto israelí-palestino", y terminaba diciendo que Hotovely era una "racista".

Esto, por supuesto, sin proporcionar ninguna prueba para apoyar estas afirmaciones. Porque no hay ninguna, ellos simplemente están en desacuerdo con sus opiniones ideológicas y en la mejor tradición de los autoproclamados progresistas, la difaman al calificarla de racista.

En respuesta, CJL anunció que "pospondría" el discurso planificado de Hotovely hasta que pueda ser "adecuadamente investigado por el Comité Asesor de Israel del grupo".

Un acto de cobardía completamente despreciable.

¿Adecuadamente investigado? ¿Qué exactamente necesitaba ser investigado? Ella es la viceministra de Asuntos Exteriores del Estado de Israel por el amor de Dios. ¿El representante elegido democráticamente de más de seis millones y medio de judíos, y necesitan consultar con un comité asesor?

El representante de una organización judía en los Estados Unidos no puede evaluar la legitimidad de un funcionario israelí electo. Si no eres capaz de enfrentarte a un grupo de estudiantes radicales engreídos y delirantes, no estás en condiciones de liderar la guerra contra la deslegitimación de Israel en el ámbito más importante de la academia estadounidense. No se dejen engañar: la excusa es Israel, pero el ataque se realiza contra todos como judíos. Como siempre ha sido.

Tal como revelamos en la edición hebrea de la revista Mida la semana pasada, Hillel recibió más de 7 millones de $ del gobierno de Israel con el fin de fortalecer la identidad judía entre los estudiantes en los Estados Unidos. Porque son los estudiantes judíos los más afectados por el ataque al derecho de los judíos a la autodeterminación. Este es un derecho fundamental asignado a todas los demás pueblos del mundo. Esto es de lo que se trata. Es un ataque que se lleva a cabo a través de la negación y la difamación del Estado de Israel.

Por la simple consideración de estas acusaciones ridículas, Hillel ya ha traicionado su responsabilidad.

Nosotros, en Israel, no necesitamos que nuestras decisiones sean cuestionadas y desafiadas por la corriente principal del judaísmo estadounidense. No necesitamos explicar o justificar por qué el 85% de israelíes rechazan un "proceso de paz" que consideran fallido.

Fuimos nosotros los que asumimos los "riesgos por la paz". Somos nosotros los que sufrimos las consecuencias de intentar una solución pacífica al conflicto desde hace un cuarto de siglo, incluso antes de que estos estudiantes estadounidenses nacieran.

Nuestras decisiones aquí se basan en las experiencias que hemos vivido. Más de 1.000 ataques terroristas asesinos contra nuestros civiles en autobuses, cafeterías, salones de bodas, restaurantes y hogares, y los miles de misiles que han caído sobre nosotros mientras presenciamos el trauma experimentado por nuestros hijos, son hechos que atenuan nuestro entusiasmo con respecto a realizar concesiones adicionales con un enemigo que nunca ha aceptado nuestra existencia aquí.

Sobrevivimos a todo esto y todavía mantenemos una vibrante sociedad multi-étnica y multi-racial, donde todos tienen los mismos derechos, ya sea judío o árabe.

Los estudiantes judíos deberían celebrar a Israel, no condenar a nuestro gobierno elegido. La situación es demasiado compleja y demasiado volátil para que esos proveedores de la solución simplista de que "los judíos no han hecho lo suficiente y los árabes son las víctimas" nos den lecciones.

Más que nada, este incidente en la Hillel revela mucho mejor que las estadísticas el por qué los estudiantes judíos estadounidenses sufren abusos ​​en los campus de los Estados Unidos en los últimos años.

Es por vuestro silencio. Porque estáis intimidados al pensar que los deslegitimadores radicales deben ser consentidos. En nombre de la ridícula idea de "una Gran Tienda judía" y de tolerancia hacia las ideologías de odio. Una Gran Tienda que al parecer no es lo suficientemente grande como para albergar a una representante oficial que encarna la voluntad del pueblo israelí.

¿Cómo una funcionaria de Hillel puede hacer algo así y todavía conserva su trabajo? Ella, obviamente, está muy mal equipada para manejar la importante tarea que tiene entre manos. ¿Por qué no hay expresión de indignación por parte del liderazgo judío en los Estados Unidos?

Mientras las organizaciones judías norteamericanas permitan que el elemento marginal cuestione lo que saben que es la verdad, mientras duden sobre la justificación y rectitud de nuestra causa y la forma en que Israel se comporta moralmente, continuarán siendo víctimas de un ataque contra sus derechos como judíos por parte de la academia estadounidense. El mundo nunca otorga nada a los cobardes.


Labels: ,

¿Por qué no recuperar el legado del ideólogo sionista simpatizante del fascismo de la primera época del sionismo y creador del "sionismo revolucionario"? - Peter Bergamin - Haaretz



El 2 de noviembre, el mismo día en que se celebra el centenario de la Declaración de Balfour, otro aniversario relacionado en la historia sionista pasó con mucha menos fanfarria.

Se conmemoraba lo que sería el cumpleaños número 120 de Abba Ahimeir, el líder e principal ideólogo principal de lo que se conoce como el "sionismo revisionista maximalista". El primer evento se ha convertido en parte de la psique colectiva israelí, y de hecho judía; el segundo, ciertamente no tanto.

Un tercer aniversario relacionado, y también importante, y probablemente aún menos conocido, es el hecho de que el miércoles 15 de noviembre se cumplen 90 años de que Ahimeir escribiera un artículo para el Haaretz donde utilizó el conocido dicho de Hillel el Sabio: "¿Si yo no me preocupo por mí, quién lo hará?".

Lo que quizás sea más sorprendente para el lector actual del Haaretz no es solamente el hecho de que, de 1925 a 1927, Ahimeir fue un colaborador habitual del periódico, el cual ciertamente se inclinaba ligeramente más a la derecha de lo que lo hace hoy, sino que además en este artículo en particular introdujo el concepto de "sionismo revolucionario" por primera vez.

Este historiador y periodista cultural de 30 años había regresado al Mandato Británico de Palestina en el verano de 1924 después de una ausencia de diez años, habiendo completado un doctorado en la Universidad de Viena sobre "El declive de Occidente", de Oswald Spengler. Ahimeir había llegado originalmente a la Palestina otomana desde Bobruisk (entonces Rusia, ahora Bielorrusia) en 1912, a la edad de 14 años, para estudiar en el gimnasio Herzliya, una prestigiosa escuela secundaria.

Durante tres años después de su llegada, Ahimeir fue un activo pionero sionista (halutz), un kibbutznik y miembro de Hapoel Hatzair, trabajando como bibliotecario para el Comité Cultural del Histadrut, enseñando en las aldeas agrícolas de Nahalal y Geva, y contribuyendo regularmente al diario homónimo del partido.

En 1926, sin embargo, Ahimeir se había desilusionado claramente del Hapoel Hatzair y del sionismo laborista en general.

En su artículo del Haaretz (escrito cuando aún era miembro del Hapoel Hatzair), Ahimeir se lamentaba de que en los 10 años transcurridos desde la Declaración Balfour, ni siquiera se hubieran realizado las esperanzas mínimas del proyecto sionista. Una nación judía aún no existía, y de hecho todo el proceso parecía estar estancado en un atolladero político y burocrático.

Por este lamentable estado de cosas, Ahimeir culpaba no solamente a la administración mandataria británica, sino también a la "inmadurez" de la dirección del Yishuv, que no sólo estaba saturada de intereses partidistas, sino que también estaba dispuesta a comprometerse con los británicos.

La única manera de salir del desastre, creía Ahimeir, era un regreso al sionismo político herzliano que ofrecía entonces el relativamente joven partido Revisionista. En el momento del artículo de Ahimeir, los revisionistas representaban la primera incursión de un partido sionista en una organización política de derechas (aunque en ese momento todavía de centro-derecha). De hecho, se uniría al partido de Zeev Jabotinsky solo dos meses después, en febrero de 1928, junto con el poeta Uri Zvi Greenberg y el escritor Yehoshua Yevin.

Por el momento, declaraba Ahimeir en el artículo, la era del pionero sionista había terminado, y realizaba un llamamiento al movimiento sionista - "como el Sinn Fein en Irlanda" - para adoptar la actitud y los medios de otros grupos de liberación nacional.

Ahimeir, él mismo, no sería ajeno a la controversia.

Un año después de unirse a los revisionistas - y en la ola de los disturbios de 1929 en Palestina - formó el ala "maximalista o dura" del partido con Greenberg y Yevin, abrazando aspectos de la ideología del fascismo italiano (el cual en aquellos momentos ofrecía la única realidad alternativa novedosa al comunismo, y que como sus seguidores en el Yishuv, había recurrido cada vez más a los intelectuales socialistas desilusionados), aunque a diferencia de Jabotinsky y los revisionistas mayoritarios, vio a Gran Bretaña como el verdadero enemigo del sionismo.

Ahimeir fue un agente provocador abierto a muchas cosas, ya que como líder del grupo juvenil del partido, el Betar, entrenó a otros líderes juveniles para la Escuela de Capacitación para el liderazgo del Betar, fue un activista político y periodista (denominó a la administración del mandato británica 'Perfida Albion' y a sus miembros 'ocupantes extranjeros' en 1929), y además fue importante como ideólogo.

Formó el primer grupo de resistencia antibritánica, el Brit HaBiryonim, en 1930, y ese grupo, mientras se limitó a actos de desobediencia civil, quitó las banderas nazis de los consulados alemanes en Jerusalén y Tel Aviv, y tocó el shofar en los servicios del Yom Kippur (una acción prohibida por los británicos) en el Muro Occidental, siendo el precursor ideológico del sector más extremista del Irgun y el Lehi.

Ahimeir fue arrestado en junio de 1933 junto a otros revisionistas, como Avraham Stavsky y Zvi Rosenblatt, con relación al asesinato de Chaim Arlozoroff. Ese suceso pesaría sobre él el resto de su vida, a pesar de haber sido absuelto por falta de pruebas incluso antes de ir a juicio.

Ahimeir finalmente fue a prisión en 1934 por su participación en el Brit HaBiryonim, después de lo cual se retiró más o menos de la vida política activa y se dedicó a su primer amor, escribir sobre la historia. Sus artículos para la enciclopedia hebrea, incluidas las entradas para "Bobruisk" y "Hitler", dan testimonio del rico conocimiento de Ahimeir sobre la historia europea y judía.

De hecho, como historiador que había experimentado de primera mano tanto la Primera Guerra Mundial como la Revolución Bolchevique, la cual se había cobrado la vida de su hermano menor Meir, Ahimeir estaba mejor situado que la mayoría de sus colegas en el Yishuv para ver la meta-imagen histórica de la relación que se estaba desarrollando, y se mostraba preocupado por ello, entre el sionismo del Yishuv y el poder británico.

Reconoció la inutilidad de la voluntad del liderazgo de la Yishuv, no solo por comprometer el objetivo final político-territorial sionista (a la luz del Libro Blanco de Churchill de 1922, se pretendía reducir la aparente promesa inicial de Gran Bretaña de un hogar nacional judío en toda la Tierra bíblica de Israel) aceptando las demandas británicas, sino también por diluir el sionismo con la ideología socialista.

Por lo tanto, su llamamiento al sionismo revolucionario en 1927 fue el recordatorio de un historiador frustrado que no podía ver otra solución lógica que una rebelión política insurreccional para suplantar el dominio británico a la Yishuv, y lograr el establecimiento de un estado judío, y todo ello mediante un eventual abrazo a un pseudo fascismo al estilo italiano.

Su defensa de ésta última ideología, que suena hoy difícil para nuestros oídos, debe ser entendida no solo dentro de su contexto histórico, sino aún más importante, en función simplemente de su concepto de revolución.

La historia tal vez haya sido injusta con Ahimeir a este respecto, y ha preferido centrarse en su aceptación del fascismo italiano en detrimento de su concepto de un 'Sionismo revolucionario'. Ahimeir fue desde luego mucho más revolucionario que fascista, y su legado de un sionismo revolucionario es lo más pertinente y, de hecho, lo más interesante, desde la perspectiva de un historiador contemporáneo.

De hecho, podríamos observar cínicamente el llamamiento de Menachem Begin, en la Tercera Convención Mundial del Betar en 1938, a marcar el comienzo de un nuevo período de 'Sionismo militar', y el llamamiento de David Ben-Gurion, dos meses después, para un 'Sionismo combatiente', como nada más que unas oportunistas redefiniciones del concepto del 'Sionismo revolucionario' de Ahimeir unos 10 años antes.

Sin embargo, en el momento del discurso de Begin en 1938, la revolución política de Ahimeir ya había estado ganando terreno durante casi una década, incluso si aún no se reconocía como tal.

Y sin duda, la continua campaña de resistencia anti-británica que se libró en el Yishuv, desde 1939 en adelante, por el Irgun, el Lehi y finalmente también la Haganah, fue uno de los principales factores de la decisión de Gran Bretaña, en 1947, de retirarse de sus obligaciones en virtud del Mandato de Palestina. El 'Sionismo revolucionario' había demostrado ser más que un término intelectual.

Abba Ahimeir fue ciertamente una figura controvertida que abrazó, en ocasiones, algunas ideas bastante controvertidas. No obstante, el reconocimiento de esta realidad no debería mitigar el hecho de que jugó un papel decisivo en la génesis de lo que bien podríamos considerar - con respecto a una resistencia cada vez más proactiva, anti-británica, y eventualmente adepta a la violencia, por parte de todos los grupos de la Yishuv, a izquierda y derecha - como una revolución política sionista en Palestina, la cual fue finalmente la responsable del fin del Mandato Británico y la fundación del Estado de Israel.

Labels:

Monday, November 13, 2017

El nuevo acuerdo entre Trump y Putin sobre Siria le otorga a Irán-Hezbolá libertad de movimiento en las regiones fronterizas jordanas e israelíes - Debka



Una gran concesión israelí hizo posible que Moscú se marchara con una gran ganancia para sus aliados en el memorándum Trump-Putin del 8 de noviembre para Siria, según informa DEBKA.

Las fuertes promesas realizadas por el Primer Ministro Binyamin Netanyahu, el Ministro de Defensa Avigdor Lieberman y el Jefe de Estado Mayor Teniente General Gady Eisenkott - que Irán y Hezbolá no podrían establecer una presencia militar permanente en Siria y acercarse a la frontera israelí - se han fundido en las sesiones secretas de la negociación. Israel finalmente se ha visto obligado a aceptar su presencia tan cercana  como a 20 km de su frontera norte de Golan con Siria, retrocediendo bruscamente de su demanda original de una zona de amortiguamiento de 50 km.

En consecuencia, un área de 20 km de profundidad (ver mapa) en la región de Quneitra del Golán sirio servirá como una "zona de freno ante posibles escaladas bélicas", según acuerdo el segundo memorando sobre Siria acordado entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin. La zona será supervisada por tropas rusas con fuerzas sirias disponibles para su uso.

El consentimiento involuntario de Israel a este arreglo fue una concesión imprevista e importante. La cláusula 2 del memorándum confirma el consentimiento de los Estados Unidos y Rusia para continuar la operación de "freno ante posibles escaladas" en la región de Daraa (frente a la frontera jordana) y la región de Quneitra (frente a la frontera israelí), que fueron primeramente establecidos por Trump-Putin el 7 de julio en la cumbre en Hamburgo.

Esa cláusula dice: "Los Estados Unidos, Rusia y Jordania el 8 de noviembre pidieron la 'reducción y eliminación final de las fuerzas extranjeras', particularmente Irán y Hezbolá, en el sur de Siria".

La presencia de fuerzas sirias en estas regiones está implícitamente ratificada. Sin embargo, en términos realistas, las "fuerzas sirias" en cualquier parte del país implican automáticamente a oficiales iraníes y de Hezbolá, sin mencionar a las milicias chiítas y al personal de la Guardia Revolucionaria. La realidad es que, aparte de unas pocas unidades dispersas, no queda mucho del "ejército sirio" después de casi ocho años de conflicto civil.

Las fuentes militares de DEBKA señalan que no se estableció ninguna fecha en ninguno de los acuerdos para la "reducción y eliminación final de las fuerzas extranjeras" en el sur de Siria. Por lo tanto, no hay nada que impida la presencia militar iraní y de Hezbolá a solo 20 km del norte de Israel y que eso se convierta en un hecho establecido por un período indefinido. Además, no hay impedimento para que las fuerzas militares presentes en las zonas de "freno ante posibles escaladas" de Daraa y Quneitra se muevan de un punto a otro, bajo la protección de los monitores militares rusos.

Un funcionario anónimo del Departamento de Estado estadounidense dijo el domingo 12 de noviembre que Rusia había acordado "trabajar con el régimen sirio para eliminar a las fuerzas respaldadas por Irán en una distancia definida de la frontera de las Alturas del Golán con Israel". En opinión del oficial, si Rusia está de acuerdo en eliminar a las fuerzas iraníes y de Hezbolá de las fronteras de Israel y Jordania, será una señal de "estamos avanzando en la dirección correcta".

Esta esperanza sugería que Washington tampoco estaba demasiado seguro de que los rusos respaldarían cada una de las partes del acuerdo. Moscú no ha reaccionado a los comentarios del funcionario estadounidense, lo que sonó como un intento de hacer que el memorándum Trump-Putin sea más fácil de tragar para Israel, y bien puede ser una excepción.

Jordania acogió con satisfacción este "importante logro" y por buenas razones. Estados Unidos y Rusia acordaron ampliar el centro de comando de coordinación conjunta que están desarrollando con Amman, y para Jordania esto equivale a una garantía para su seguridad. Israel solo tiene un aparato bilateral de coordinación militar con el comando ruso en Siria, bajo el cual mantiene la libertad de acción contra las fuerzas iraníes y de Hezbolá en Siria, que se limita a tres esferas:

- Acción aérea en el espacio aéreo sirio.
- Ataques quirúrgicos contra convoyes y depósitos de armas iraníes y de Hizbollah.
- Una respuesta militar a las fuerzas iraníes y de Hezbolá si se acercan peligrosamente a su frontera.

Esta distancia no se ha definido con precisión ya que tanto los estadounidenses como los rusos rechazaron las propuestas de Israel.

El ministro de Cooperación Regional de Israel, Tzahi Hanegbi, quien a menudo habla por Binyamin Netanyahu en Asuntos Exteriores, comentó el domingo que el nuevo memorándum "no cumple con la inequívoca demanda de Israel de descartar desarrollos que traigan las fuerzas de Hezbolá o Irán a la frontera sirio-israelí".

Esta declaración es irrelevante a la luz del consentimiento tácito de la administración Trump para que las fuerzas iraníes y de Hezbolá desarrollen su presencia y se muevan libremente cerca de la frontera israelí.

Nuestras fuentes militares informan que en estos momento, comandantes iraníes y de Hezbolá, aunque no sus tropas, se han instalado frente al Golán israelí a una distancia de entre 4 y 15 km de la frontera, sin señales de preparativos para dejar los trastos y mudarse.

Labels: ,

El líder de la izquierda israelí dice que "la izquierda olvidó lo que significa ser judío" - Ilana Curiel - Ynet



El presidente de la Unión Sionista y líder del mayor partido de la izquierda, Avi Gabbay, ha afirmado este lunes por la tarde que "la izquierda se olvidó de lo que significa ser judío", una declaración que repite casi palabra por palabra la realizada por el primer ministro Benjamin Netanyahu al rabino Yitzhak Kaduri antes de las elecciones de 1999. Gabbay hizo esta declaración hablando con estudiantes de la Universidad Ben-Gurion en Be'er Sheva.

"Vivimos en un estado judío. Y yo creo en él, pero el Partido Laborista se ha alejado de él", dijo Gabbay. "En 1999, Bibi (Netanyahu) fue sorprendido frente a la cámara diciendo que la izquierda había olvidado lo que significaba ser judío. ¿Saben cómo reaccionó la izquierda? Pues repitiendo 'dicen que nos hemos olvidado de lo que significa ser judío'. Es decir, como si les dijeran a los demás: 'OK, ya que dicen eso de nosotros, a partir de ahora seremos solamente liberales y progresistas' ".

Gabbay también afirmó que es necesario que haya más apertura en la izquierda para aceptar e incorporar los valores judíos.

"Somos judíos y tenemos que hablar sobre nuestros valores judíos. Se lo garantizo, son la base de todas las generaciones judías que han surgido. ¿Dónde comienza todo? Todo comienza con nuestra Torah, nuestras leyes y nuestros valores básicos. Todo comienza allí".

Luego le preguntaron a Gabbay si estaría dispuesto a unirse a una coalición bajo el mando de Yair Lapid si su partido Yesh Atid ganara más votos que el Partido Laborista en las próximas elecciones generales.

"Si Yesh Atid obtiene más escaños en la Knesset, estaré dispuesto a ser su número dos", respondió, agregando rápidamente que "también haré todo lo posible para ganar (las elecciones) y ser el número uno. Si el público no me elige, seré el número dos para marcar las diferencias. Lo más importante es marcar las diferencias (con Netanyahu y el Likud)".

Desde que fue elegido jefe del Partido Laborista y de la Unión Sionista, Gabbay ha utilizado muchas declaraciones que fueron percibidas por sus potenciales votantes como un cortejo del centro del espectro político: el mes pasado, por ejemplo, afirmó que formaría un gobierno de coalición con la Lista Árabe Conjunta - compuesta por los cuatro partidos árabes y cuya plataforma es antisionista - diciendo que no ha visto nada que "nos conecte con ellos".

Dos días más tarde, Gabby fue criticado por miembros de su partido y de la izquierda después de decir que un gobierno bajo su dirección no necesariamente evacuaría los bloques de asentamientos como parte de un futuro acuerdo de paz.

Labels: ,

Para la izquierda americana, los antisemitas de izquierdas y los antisionistas son los auténticos expertos en antisemitismo - Liel Leibovitz - Tablet



Fundada en 1919 por intelectuales progresistas de Nueva York, The New School saltó a la fama dos décadas más tarde, cuando atrajo a un pequeño grupo de intelectuales judíos que huían de los nazis. Eminencias como Hannah Arednt, Leo Strauss y Erich Fromm se beneficiaron del compromiso de la institución con la acogida de víctimas del odio más antiguo y persistente del mundo, y de brindarles un lugar para buscar sus ideas en paz.

Pero hay que ver cómo cambian las cosas entre los progresistas: a fines de este mes, The New School copatrocinará un panel sobre el antisemitismo que contará, entre otros, con Linda Sarsour, quien opinó que "nada es más espeluznante que el sionismo", elogió al líder antisemita de la Nación del Islam, Louis Farrakhan, y que cree que no se puede apoyar el derecho de los judíos a su propia patria y seguir siendo feministas. Junto a Sarsour estará Rebecca Vilkomerson, que encabeza la odiosamente antisionista Jewish Voice for Peace, además de otros portavoces ligado al grupo.

La Jewish Voice for Peace (JVP), tal como acertadamente informa el AD, "usa su identidad judía para proteger al movimiento anti-Israel de las acusaciones de antisemitismo y para proporcionar a dicho movimiento de una apariencia de legitimidad". Entre los logros más recientes del JVP se encuentran su entusiasta apoyo a Rasmea Odeh, una terrorista palestina condenada por un atentado con bomba en un supermercado de Jerusalén que asesinó a dos jóvenes estudiantes judíos, y que fue deportada recientemente de los Estados Unidos después de mentir sobre el incidente en sus formularios de inmigración. El JVP también es un partidario frecuente, a pesar de sus acusaciones de lo contrario, de Alison Weir, una activista que promueve con firmeza los libelos de sangre modernos contra los judíos.

No hace falta decir, por desgracia, que en el acto - que está copatrocinado por destacadas instituciones progresistas como la revista radical Jacobin - no habrá ni un solo erudito real sobre el antisemitismo, ni una voz que no pertenezca a la izquierda más radical. Al apoyar a esta farsa patética, The New School traiciona su misión y su herencia por dos veces: primero invitando a algunos de los principales proveedores de prejuicios antijudíos a catalogar y discutir precisamente sobre el antisemitismo, y segundo al no invitar al evento a nadie que pueda interrumpir el torrente de invectivas radicales y sesgadas con hechos desapasionados y basados en la experiencia real.

"En su fundación", concluye la invitación al evento, "The New School ofreció un refugio y financiación para casi 200 eruditos judíos durante la purga de judíos de Alemania realizada por Hitler. El programa actual del New School nos ha permitido entrar humildemente en una larga tradición de combatir el antisemitismo".

Qué chiste tan malo.

Labels:

Palabra del FBI: Los judíos sufren el 54% de los crímenes de odio motivados por motivos religiosos en el 2016, a pesar de representar solamente el 2% de la población de EEUU - Yair Rosenberg - Tablet



El FBI ha publicado su informe anual sobre los crímenes de odio del año anterior. Como ha sido el caso desde que el FBI comenzó a recopilar estas cifras en 1992, nuevamente se ha descubierto que los judíos son el objetivo principal de los crímenes de odio motivados por motivos religiosos. A pesar de constituir solamente el 2% de la población estadounidense, los judíos sufren al 54,4% de dichos ataques.

Al mismo tiempo, como señaló la Liga contra la Difamación (ADL), "el mayor incremento en los crímenes basados ​​en la religión fueron aquellos realizados contra los musulmanes, los cuales aumentaron un 19% entre 2015 y 2016". En total, los musulmanes fueron víctimas del 24,5% de los delitos por motivos religiosos, el siguiente total más alto después de los judíos, aunque esta cifra no tiene en cuenta el 1,3% de los delitos antiarabes que también puede haber sido de naturaleza islamófoba.

Como se puede ver en el cuadro, las dos tendencias anteriores - la orientación cada vez más deprimente contra los judíos sobre todo y el aumento del odio antimusulmán - han sido constantes durante décadas:

Además, es importante señalar, tal como lo hizo la ADL en su declaración, que los crímenes de odio en general siguen siendo muy poco declarados: "Casi 90 ciudades con más de 100,000 residentes informan afirmativamente cero crímenes de odio o ignoran la solicitud del FBI de proporcionar datos de ese delito".

Y sin embargo, a muchos musulmanes a menudo se les dice que la islamofobia es un "mito", mientras que a muchos judíos se les informa que son simplemente unos "blancos privilegiados" que ya no enfrentan la opresión. Las cifras, como lo han hecho durante algún tiempo, sugieren que la realidad para ambas comunidades es un poco más difícil de lo que permiten tales simplificaciones.


PD. Sería interesante que los judíos liberales estadounidenses observaran las cifras de los años previos a Trump, los años Obama, para que comprobaran que no todo nace con Trump

Labels:

Sunday, November 12, 2017

Harvey Weinstein y Tariq Ramadan: una comparación - Giulio Meotti - Arutz 7



¿Las apedrean? No pasa nada. ¿Las mutilan? No pasa nada. ¿Impiden que sean testigos en los tribunales? Nada. ¿Las azotan? Nada. ¿Arrojan ácido en sus caras? Nada. ¿Se llevan a sus hijos? Nada. ¿Las encierran en burkas? Nada. ¿Impiden que estudien? Nada. ¿Controlan las pulgadas de los ojos que pueden mostrar en público? Nada. ¿Se casan con ellas por la fuerza, incluso de niñas? Nada.

Y ahora que su paladín, Tariq Ramadan, ha sido acusado de haber abusado de algunas chicas musulmanas en las ciudades de Europa, ¿qué están haciendo las organizaciones islámicas oficiales, las feministas y los progresistas occidentales? Ellos o ellas, o bien defienden a Ramadán, se esconden en las sombras, guardan silencio, hablan de otra cosa, se toman el tiempo, gritan sobre una "conspiración islamofóbica", denuncian un "complot sionista".

Queman a Harvey Weinstein en efigie, pero no creen en las mujeres que acusan a Tariq Ramadan.

Probablemente es porque quieran ocultar el hecho de que el caso de Tariq Ramadan sea mucho más importante que el de Harvey Weinstein.

Por un lado, hay un productor hollywodiano que pidió sexo a cambio de favores, por otro, un predicador islámico, un símbolo religioso y cultural para millones, equivalente a un cardenal, que subyugó y violó a mujeres.

Weinstein era un tipo rico y poderoso, Ramadán un gurú con barba y protección.

Las víctimas de Weinstein son todas muy famosas, las de Ramadán son pobres y anónimas.

Las víctimas de Weinstein son los nuevos iconos del feminismo, de las de Ramadán a menudo ni siquiera se conocen por su nombre, y son amenazadas de muerte por sus propias comunidades.

A la prensa le encanta husmear e investigar en el caso Weinstein, mientras que su silencio ha sido obsceno con respecto a Ramadán.

Weinstein fue inmediatamente privado de todos sus honores, mientras que Ramadan fue defendido por sus colegas de Oxford como un "destacado musulmán" hasta que se optó por darle unas "vacaciones" que se ignoran si serán definitivas [N.P.: su cátedra es financiada por Qatar, que además aporta millones de libras a la universidad].

Weinstein no les dijo a las mujeres cómo deberían vivir y vestirse, Ramadán lo hizo durante décadas.

Weinstein no quiere conquistar Europa, Ramadán sí.

En el caso de Weinstein, los periodistas se han convertido en héroes, aquellos que cubrieron el caso Ramadán, como Charlie Hebdo, ahora están amenazados de muerte.

¿La razón de tantas desigualdades? El Ayatolá Jomeini dijo una vez: "No hay humor en el Islam". Aquellos que lo tocan, aquellos que se atreven a criticarlo, mueren.

Labels: , ,

Y dicen que el problema del antisemitismo británico es Corbyn y la población musulmana





En una carta recién revelada de 1986, el príncipe Carlos del Reino Unido insinuó que la "afluencia de judíos europeos extranjeros" a Israel era culpable de alimentar el conflicto árabe-israelí, y lamentó que los presidentes estadounidenses no estuvieran dispuestos a enfrentarse al "lobby judío"

La carta del 24 de noviembre de 1986 fue escrita a un amigo, el explorador Laurens van der Post, después de una visita al Golfo con la Princesa Diana. Fue  publicado por Sunday Mail. Charles escribió que ahora tenía una mayor comprensión de la hostilidad de los árabes hacia Israel después del viaje.

"También comienzo a comprender su punto de vista sobre Israel. Nunca me di cuenta de que lo ven como una colonia de los EEUU. Ahora me doy cuenta que los árabes y los judíos eran todos originalmente un pueblo semita, y que la afluencia de judíos europeos extranjeros (especialmente de Polonia, dicen) es lo que ha ayudado a causar grandes problemas".

Charles, que tenía 38 años en ese momento, sugirió que la inmigración de judíos a la Tierra de Israel era una causa fundamental del terrorismo que debía abordarse.

"Sé que hay muchos problemas complejos, pero ¿cómo puede haber un final para el terrorismo a menos que se eliminen las causas?", escribió.

No está claro en la carta si se estaba refiriendo a los judíos europeos que inmigraron a Israel antes o después del Holocausto y al establecimiento del país en 1948.

Charles también escribió que esperaba que un presidente de los EEUU hiciera frente al "lobby judío", supuestamente para resolver el conflicto árabe-israelí.

"Seguramente algún presidente de Estados Unidos tiene que tener el coraje de enfrentarse al lobby judío en los EEUU. Debo ser un ingenuo, supongo".

Después de la publicación de la carta, el editor de Jewish Chronicle definió su contenido como "realmente asombroso" y criticó sobre todo el uso del príncipe del término "lobby judío".

"Para mí, este es el elemento más sorprendente de la carta del Príncipe. El 'lobby judío' es uno de los temas antisemitas que han perdurado durante siglos. Es el mito que difunde que unos judíos muy poderosos controlan la política exterior, los medias, los bancos o lo que sea", citaba Stephen Pollard.

Pollard también dijo que los puntos de vista expresados por Charles se basaban totalmente en "la explicación árabe clásica de los problemas del Oriente Medio".

"Y es lo que todos siempre han dicho que pensaba realmente la aristocracia y la élite británica: la idea de que los judíos son una especie de extranjeros que no tenían un lugar real en Israel hasta que decidieron convertirlo en su patria", dijo Pollard. "Históricamente no tiene sentido y es bastante impresionante cuando proviene del heredero al trono".

Una portavoz del príncipe Carlos dijo que la carta no reflejaba sus puntos de vista, sino que solo transmitía los argumentos que encontró durante su viaje.

"Estaba compartiendo los argumentos árabes en una correspondencia privada con un viejo amigo en un intento de mejorar su comprensión de lo que siempre ha reconocido que es un tema profundamente complejo, y sobre el cual estaba comenzando a realizar su propio análisis en 1986", dijo el portavoz.

También dijo que el príncipe Carlos "ha continuado su estudio de los temas complejos y difíciles a los que hacía referencia aquí" y defendió su "comprobada trayectoria de apoyo a las comunidades judías y árabes de todo el mundo" y la promoción del diálogo interreligioso.

Según el diario The Sun, el Comité de Visitas Reales, la filial del Foreign Office que coordina las viajes oficiales en nombre de la familia real, rechazó una visita real a Israel, tras la invitación del presidente israelí Rivlin, en un aparente esfuerzo de "evitar molestar a las naciones árabes de la región que regularmente reciben a los monarcas del Reino Unido".

Y es que ninguna realeza británica ha hecho una visita oficial a Israel. De hecho, el informe decía que la invitación de Rivlin nunca llegó a la oficina del Príncipe Carlos.

Mientras la realeza ha visitado Israel en el pasado, ningún representante de la monarquía británica ha venido alguna vez al país en una "gira real" oficial.

Labels:

Lo que los manifestantes anti-Israel no comprenden de la Declaración Balfour - Einat Wilf



La campaña emprendida por los palestinos y sus partidarios para exigir que Gran Bretaña se disculpe por la Declaración Balfour, un siglo después de su emisión, traiciona una vez más su fundamental incomprensión de cómo y por qué nació el moderno estado de Israel. Israel es el resultado de una acción judía deliberada, no de unos documentos extranjeros. Israel es un país trabajado y conseguido, no una tierra dada.

La declaración Balfour, la breve declaración escrita durante la niebla de la Gran Guerra por Lord Balfour para Lord Rothschild, en la cual se expresaba la opinión favorable del Gobierno de Su Majestad al establecimiento de un hogar judío en la tierra ancestral de los judíos, demuestra la notable manera en que el sionismo fue capaz, en unos pocas cortas décadas, de infundir a los judíos un espíritu soberano.

Se dan múltiples explicaciones sobre por qué en 1917 el ministro de Asuntos Exteriores británico emitió esa declaración a un judío prominente: por ejemplo, van desde el antisemitismo británico, a la filosofía religiosa británica y a los intereses de guerra británicos. Pero todos estos factores habrían sido irrelevantes en ausencia de una deliberada acción judía. Sin las dos décadas anteriores de activismo sionista para defender la autodeterminación judía en la Tierra de Israel y el espíritu sionista de Weizmann, quien utilizó sus conexiones y su poder de persuasión con ese fin, el antisemitismo británico, el filosemitismo religioso británico o los intereses de guerra británicos no habrían dado lugar a ninguna carta.

Además, sin la movilización colectiva judía en nombre de su autodeterminación y liberación, esta Declaración - junto con muchas otras promesas, cartas y declaraciones que fueron realizadas por las naciones poderosas hacia pueblos menos poderosos al final de la guerra -, todo ello habría quedado en nada.

Nada de lo que vino después, el establecimiento de un autogobierno embrionario de los judíos en su tierra, el mandato de la Liga de las Naciones para Palestina por el cual encargaban a los británicos la tarea específica de ayudar a los judíos en el establecimiento del hogar nacional en su tierra, la inmigración de judíos, la construcción de ciudades, pueblos y el desarrollo de la agricultura, las instituciones colectivas así como económicas, políticas y culturales, el establecimiento de un cuasi estado en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, el apoyo de mala gana de las Naciones Unidas después de la guerra al establecimiento de un estado independiente en parte de la tierra, y finalmente la creación de un estado independiente en parte de la tierra, nada de todo eso fue pre-ordenado de antemano.

Frente a una importante oposición diplomática, además de una violenta oposición árabe, con unos británicos que renegaron de sus promesas nada más que pusieron sus manos sobre la tierra, con poderosas fuerzas determinadas a evitar que los judíos alcanzaran la libertad, la igualdad y la soberanía, cada pequeño y frágil logró que consiguieron fue gracias al permanente compromiso de los judíos sionistas a la causa de la liberación nacional, un compromiso colectivo que requirió una gran movilización y un gran despliegue a nivel diplomático, narrativo y económico, además de habilidades militares, y en última instancia, una gran capacidad de permanecer centrados en el objetivo primordial de la soberanía e independencia, incluso al precio de las partes de la tierra con las que tenían un profundo vínculo histórico y una reclamación sancionada internacionalmente.

La idea de los judíos como jugadores activos de la historia - como dueños de su destino - todavía era desestimada por pueblos y civilizaciones que se han estructurado sobre la presunción de que los judíos debían permanecer en el cubo de basura de la historia. Para muchos de ellos, la posibilidad de que los judíos pudieran operar sobre la historia, tal como hacen los demás pueblos, en múltiples frentes - diplomático, económico y militarmente - sigue siendo tan fantasiosa para ellos que la historia de Israel sólo puede tener sentido y explicación por oscuras y sombrías motivaciones.

Para disgusto de aquellos que quieren devolver a los judíos "a su auténtico lugar", el Estado de Israel se fundó treinta y un años después de la Declaración Balfour, precisamente porque los judíos sionistas confiaban en su destino como los demás. A través de sus acciones, desde 1917 en adelante, los judíos sionistas simplemente le dijeron a Gran Bretaña y al mundo: "Muchas gracias, Lord Balfour. Nosotros seguiremos desde aquí".

Labels: ,

Vamos a dejar de mentirnos sobre un estado palestino - Yoaz Hendel - Ynetnews



La presión saca a veces buenas cosas de las personas. Un año después de que Donald Trump fuera elegido presidente de los Estados Unidos, y en medio de las investigaciones sobre Benjamin Netanyahu y los problemas legales de su familia, el primer ministro comenzó a hablar sobre sus aspiraciones ideológicas

Los primeros ministros discuten sobre su ideología en dos casos: antes de que suban al poder o cuando renuncian. Es una de las mejores razones para limitar el mandato de un primer ministro, darle una cantidad limitada de tiempo para implementar sus creencias o abandonarlas (en caso de que él haya mentido).

El viernes pasado, en el Chatham House Independent Policy Institute de Londres, se le preguntó a Netanyahu sobre la opción de un estado palestino. Respondió que hemos visto muchos estados musulmanes fallidos en el Oriente Medio y sería preciso que el modelo de soberanía moderna sin fronteras fuera nuevamente reexaminado (en otras palabras, ya no deberíamos confiar en las fronteras de 1967).

Sin embargo, y para la gente que estaba sentada en la sala, puede haberles parecido otro típico intento de evitar un progreso hacia un estado palestino, aunque en realidad se les escapaba un refinado momento de decir la verdad.

Desde el discurso de Bar-Ilan, que básicamente le fue impuesto a Netanyahu por el ex presidente de los EEUU, Barack Obama, Israel se ha estado mintiendo a sí mismo y mintiéndole al mundo. No hay un posible primer ministro israelí que crea en un regreso a las líneas de 1967, incluido con correcciones menores en las fronteras.

No habrá por lo tanto tal primer ministro, aunque solo sea por las limitaciones familiares de Jerusalén, los refugiados y los colonos israelíes. Tampoco hay un líder palestino que acepte conformarse con un estado que se establezca con menos de eso. Ese es el único hecho en el que las partes involucradas están de acuerdo. A partir de aquí, el asunto está sujeto a interpretación.

En los últimos años, cuando los representantes israelíes hablaron sobre un estado palestino, lo que querían decir es una autonomía extendida en la que los palestinos tendrían el control político (y diplomático), pero Israel conservaría el acceso permanente a la seguridad. Eso significaría cruces supervisados. En resumen, significaría algo bastante similar a lo que tenemos hoy. La única diferencia entre la derecha y la izquierda israelí en este contexto es el tamaño del territorio discutido.

Cuando los palestinos hablan sobre un estado palestino, contemplan incluir a Israel en su imaginación, y cuando la comunidad internacional habla de dos estados para dos pueblos, ven la Línea Verde.

Estas diferencias son la fuente de disputa con la comunidad internacional y, a veces, la razón por la cual el Estado de Israel es muy poco entendido. Su pregunta inmediata es cómo podemos unir las declaraciones con la acción: si queremos dos estados para dos pueblos, ¿por qué estamos construyendo más allá de las líneas de 1967?

Hace aproximadamente un año, cuando Trump fue elegido presidente, hubo una oportunidad única para presentar una visión israelí diferente del discurso de Bar-Ilan y tratar de convencer a los estadounidenses de aceptar un modelo de soberanía diferente del que se ha discutido en innumerables conversaciones desde la Acuerdos de Oslo. Israel eligió murmurar algo poco claro, y en respuesta aparecieron emisarios, así como la misteriosa iniciativa de paz de Trump, que nadie sabe realmente de qué se trata.

La estrategia israelí durante la última década ha consistido en decir medias verdades y maniobrar hasta que los vientos peligrosos hayan volado. Pero el peligro todavía está aquí y las medias verdades no nos han llevado a ningún lado.

Hace dos años, me senté con el líder de uno de los partidos de la oposición, el cuál me contó sobre una campaña negativa que se había planeado contra Netanyahu. En una de las encuestas, evaluaron si presentarlo como un mentiroso sobre las cuestiones palestino-israelíes les ayudaría a alejarlo de los votantes. La política es fea por todos lados. Los hallazgos fueron sorprendentes: la derecha creía que mentía por la Tierra de Israel. La izquierda también creía que mentía y no tenía intención de progresar en esa área. Todos estuvieron de acuerdo y nadie se sorprendió.

Lo que es cierto para las relaciones domésticas es problemático en lo que respecta a las relaciones exteriores, por lo que el evento de Londres es muy interesante, porque hizo que Netanyahu dijera lo que ha estado diciendo a puerta cerrada durante mucho tiempo: La verdad sobre el conflicto israelí-palestino.

No podemos alcanzar una solución absoluta sobre la independencia palestina al estilo de Israel. No sucederá porque es demasiado peligroso, no importa cuántos discursos de Bar-Ilan se entreguen en el camino. Lo que tenemos es básicamente una autonomía extendida, un estado menor, una entidad o incluso un imperio palestino, si así lo desean llamar, siempre que quede claro que la base son los territorios existentes de la Autoridad Palestina, con una separación política de Israel y manteniendo las restricciones de seguridad.

Un tipo diferente de soberanía. Deberíamos haber dicho esto hace mucho tiempo.

Labels: